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Eje 1 de 7
La gobernanza digital es el marco institucional sobre el que se sostiene cualquier proceso de transformación. Sin una estructura clara de autoridad, planificación y rendición de cuentas en materia tecnológica, los demás ejes carecen de sustento: las inversiones en infraestructura se vuelven insostenibles, la capacitación no tiene continuidad y los servicios digitales quedan atados a gestiones individuales. Este eje mide si el municipio tiene definido quién decide sobre tecnología, con qué criterios y cómo se rinde cuentas de esas decisiones.
Incluye: procesos de compra, políticas de uso de sistemas, criterios de evaluación de proveedores.
Este aspecto mide la continuidad institucional de la función tecnológica más allá de las personas.
Por ejemplo: programas nacionales o provinciales de modernización, ENACOM, otros municipios, universidades.
Eje 2 de 7
La transformación digital no es un problema técnico: es un problema de las personas. Un municipio puede contar con excelente infraestructura y buenos sistemas, pero si el equipo no tiene las competencias ni la disposición para usarlos, la inversión se pierde. Este eje mide qué tan preparado está el conjunto del talento humano del municipio para pensar, adoptar y sostener soluciones digitales, tanto en términos de habilidades concretas como de cultura institucional.
Considerar la actitud predominante, no los casos excepcionales.
Impulso activo implica acciones concretas: asignación de recursos, comunicación pública, participación en decisiones tecnológicas.
Puede ser un diagnóstico formal, una encuesta interna o al menos una identificación de perfiles críticos por área.
Incluye tanto capacitación interna como acceso a formación externa (cursos, programas provinciales, universitarios, etc.).
Un referente digital es alguien que facilita la adopción tecnológica en su área, aunque no sea su función principal.
Esta pregunta mide la cultura frente al error y la capacidad de aprendizaje institucional.
Agente clave: quien administra sistemas, gestiona proveedores o concentra saber técnico crítico.
Eje 3 de 7
La infraestructura es la base material sobre la que opera la transformación digital. Sin conectividad confiable, equipamiento adecuado y sistemas de soporte activos, cualquier iniciativa de digitalización encontrará límites concretos. Este eje no mide sofisticación tecnológica sino disponibilidad y confiabilidad: que el municipio cuente con los recursos tecnológicos necesarios para operar con normalidad y pueda sostenerlos en el tiempo sin depender exclusivamente de un proveedor o de recursos externos.
Incluye equipos, licencias, sistemas en uso y sus versiones.
Considerar todas las áreas donde se realizan tareas administrativas o de atención al público.
Considerar si los equipos permiten usar los sistemas y herramientas necesarios sin limitaciones significativas.
Incluye soporte de sistemas de gestión, hardware crítico y servicios de conectividad.
Implica contar con un dominio propio (ej. @municipio.gob.ar) y cuentas administradas desde el municipio.
Información crítica incluye: padrón, catastro, recaudación, expedientes y cualquier dato sin el cual el municipio no puede operar.
Esta pregunta evalúa el grado de dependencia respecto de proveedores específicos.
Eje 4 de 7
Este eje mide la capacidad del municipio para organizar, documentar y mejorar sus procesos internos de trabajo. La distinción fundamental que guía este eje es que digitalizar no es simplemente pasar un formulario de papel a PDF: es rediseñar el flujo de trabajo para que sea más eficiente, trazable y sostenible. Un municipio con procesos bien gestionados puede incorporar tecnología de forma efectiva; uno con procesos informales y dependientes de personas clave reproducirá esa informalidad en sus sistemas digitales.
Un proceso documentado es aquel que está escrito, es conocido por el equipo y no depende de la memoria de una persona.
Completarse de principio a fin significa que el vecino no necesita presentarse en persona en ningún momento del proceso.
Incluye tanto la gestión de expedientes administrativos como la documentación interna entre áreas.
Integración significa que los datos fluyen automáticamente entre sistemas sin necesidad de re-ingresarlos manualmente.
Mejora sistemática implica que existe un mecanismo o instancia regular para identificar y corregir ineficiencias, no solo cuando algo falla.
Considerar los canales predominantes en la práctica cotidiana, no los formalmente establecidos.
No se requiere un sistema sofisticado: alcanza con saber cuánto tarda en promedio un trámite de alta demanda.
Eje 5 de 7
Este eje mide la cara visible de la transformación digital para el vecino: qué tan accesibles, completos y centrados en la experiencia ciudadana son los servicios que el municipio ofrece a través de canales digitales. La pregunta central no es si el municipio tiene un sitio web, sino si el vecino puede resolver sus necesidades sin tener que ir presencialmente, y si esa experiencia está diseñada pensando en la diversidad de perfiles que existen en cualquier comunidad.
Presencia digital institucional incluye sitio web, redes sociales oficiales o cualquier canal digital gestionado formalmente por el municipio.
Considerar el estado más avanzado de digitalización: si existe al menos un trámite completamente digital, se responde en consecuencia.
En municipios medianos de Argentina, la mayoría de los vecinos accede a internet principalmente desde el celular.
Puede ser un formulario web, correo institucional, sistema de tickets o cualquier canal digital con seguimiento.
Incluye cualquier forma de medición: estadísticas de visitas, encuestas de satisfacción, registro de consultas, etc.
Perfiles a considerar: adultos mayores, vecinos con baja alfabetización digital, zonas con conectividad limitada, personas con discapacidad.
Integración entre canales digitales y presenciales significa que un vecino puede iniciar un trámite por un canal y continuarlo por otro sin perder información ni tener que repetir lo que ya hizo.
Eje 6 de 7
Los datos son el activo más valioso de un gobierno local: el padrón de vecinos, el catastro, los registros de servicios, los indicadores de gestión. Este eje mide si el municipio trata sus datos como un activo institucional que debe ser producido, organizado, protegido y usado para tomar mejores decisiones, o si los datos simplemente existen de manera dispersa y sin valor operativo. La madurez en este eje no requiere grandes infraestructuras de datos: comienza con saber qué datos tiene el municipio y quién es responsable de ellos.
Implica tener al menos un inventario básico de los principales conjuntos de datos institucionales y su ubicación.
Puede ser un referente de datos por área, un responsable de sistemas o cualquier figura con mandato explícito sobre la gestión de datos.
Calidad de datos implica que son completos, actualizados, consistentes y confiables para quien los necesita usar.
Uso efectivo implica que los datos informan decisiones concretas, no solo que están disponibles o se reportan a organismos externos.
Datos sensibles incluyen información personal de vecinos, datos de salud, situación económica, datos de menores, entre otros.
Dato abierto es aquel disponible públicamente en formato reutilizable, sin necesidad de solicitar acceso.
Integración de datos implica que la misma información (un vecino, un inmueble, un expediente) tiene una definición y fuente única compartida por todas las áreas.
Una política de datos define cómo se produce, almacena, accede, conserva y elimina la información institucional.
Eje 7 de 7
La seguridad digital es el eje que protege todo lo demás. Un incidente de seguridad puede comprometer años de trabajo de digitalización, exponer datos de vecinos y generar pérdidas de confianza difíciles de recuperar. Este eje mide si el municipio tiene prácticas básicas de higiene digital que sean sostenibles y conocidas por el equipo, así como la capacidad de responder ante incidentes y cumplir con las obligaciones legales de protección de datos personales.
Gestión por roles implica que cada agente accede solo a lo que necesita para su función, y que los accesos se revocan cuando alguien deja el municipio.
Cuentas institucionales son las gestionadas por el municipio bajo su propio dominio, no cuentas personales de Gmail, Hotmail u otros servicios.
Incluye criterios mínimos de contraseñas, cambio periódico y actualización de sistemas operativos y aplicaciones.
La mayoría de los incidentes de seguridad ocurren por error humano. La concientización es la medida preventiva más efectiva.
Un incidente puede ser: pérdida de datos, acceso no autorizado, ransomware, caída de sistemas críticos, entre otros.
Activos digitales críticos son los sistemas, datos y servicios sin los cuales el municipio no puede operar con normalidad.
Evaluación de riesgos implica revisar qué amenazas existen, qué tan vulnerables son los sistemas y qué impacto tendría un incidente.
Ley de Protección de Datos Personales vigente en Argentina.